Coneval. Problemas en accesibilidad y calidad alimenticia propician sobrepeso y obesidad

A través de un estudio, el Coneval pidió implementar estrategias que disminuyan el avance en la incidencia de sobrepeso y obesidad.

Los problemas de accesabilidad y calidad vulneran el derecho a la nutrición y genera el desarrollo de fenómenos asociados con la malnutrición, en especial sobrepeso y obesidad.

Esta situación afecta a todos los grupos poblacionales, advirtió el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

La población pobre es la que sufre mayor inseguridad alimentaria, aunque destine la mitad de sus recursos económicos en compra de alimentos y bebidas.

Mientras los hogares de más altos ingresos orientan una cuarta parte para ello, señala el Coneval.

El grupo más afectado son los niños, sobre todos los que se encuentran en situación de pobreza y viven comunidades rurales y que los hace más vulnerables en términos de seguridad alimentaria.

En este sentido, el organismo señaló que en el grupo de los menores que cursan preescolar, el 21.2 por ciento de los niños y 24.2 por ciento de niñas tienen sobrepeso y obesidad cuando en 2015 el 3.9 por ciento de la población infantil presentaba bajo peso.

Lo anterior se desprende del estudio – diagnóstico del Derecho a la Alimentación Nutritiva y de Calidad 2018, el cual indica que el problema de la alimentación en nuestro país es un tema de acceso económico.

Además, de acuerdo a el Coneval, en la población adulta para 2016, el 72.6 por ciento presentaban sobrepeso u obesidad, es decir, 7 de cada 10 mexicanos adultos.

Para 2017, el país ocupaba el segundo lugar entre los países miembros de la OCDE en obesidad en adultos con 32.4 por ciento, debajo de Estados Unidos con 35.3 por ciento.

Esta situación podría agravarse si la tendencia al alza sigue constante, ya que, de acuerdo con estimaciones, se esperaría que la tasa de obesidad en México alcance 39.2 por ciento en 2030.

Sobre el acceso a inseguridad alimentaria, en las zonas rural y urbana, el estudio sostiene que el porcentaje de personas que padecen inseguridad alimentaria severa y moderada disminuyó en el periodo de análisis .

En el primero, bajó de 33.6 a 24.7 por ciento, mientras que en el ámbito urbano pasó de 22. 2 a 18.7 por ciento.

En cuento a la prevalencia de inseguridad alimentaria en la población hablante de lengua indígena, se puede observar que, durante el mismo periodo, hubo una reducción de alrededor de 9 puntos porcentuales, pasando de 40.5 a 31.5 por ciento.

Sin embargo, indicó, este grupo poblacional se coloca como el que mayores índices de inseguridad alimentaria presenta, tanto severa como moderada y que es muestra de la exclusión en el que se encuentra.

Además, sostiene que, en 2016, los hogares con ingresos más bajos (decil I) destinaron la mitad del total de su gasto en alimentos y bebidas, mientras que las personas en el decil más alto destinaron alrededor de una tercera parte (24.7 por ciento) a este rubro.

En cuanto a la carencia por acceso a la alimentación, al estratificar por deciles de ingreso, el análisis arrojó que, a menor ingreso, la inseguridad alimentaria severa y modera tiende a aumentar, es decir, se constató una relación inversa entre ingreso y la carencia, ya que mientras 35.3 por cienti de la población con menores ingresos padece inseguridad alimentaria severa y modera, sólo 4.2 por ciento de las personas con mayor ingreso (decil X) se encontraba en la misma situación.

El Coneval consideró necesario reducir las diferentes manifestaciones de desnutrición y anemia, con especial énfasis en la población infantil, adultos mayores, así como en mujeres en edad reproductiva y embarazadas.

También llamó a implementar estrategias que, de inicio, disminuyan el avance en la incidencia del sobrepeso y obesidad; así como garantizar el acceso a una alimentación adecuada con énfasis en la población de menores ingresos y de comunidades rurales.

Además, mejorar la oferta, distribución y sanidad de alimentos.

Fuente:

Estudio Diagnóstico del Derecho a la Alimentación Nutritiva y de Calidad 2018