Enfermedades crónico degenerativas y sus implicaciones psicológicas

Un mayor control de la salud implica una amplia gama de intervenciones, no sólo de carácter médico sino también sociales y ambientales. Enfermedades crónico degenerativas.

Por: Dulce María Monroy Robles, licenciada en psicología

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a la salud como “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”. Lo cual conlleva al desarrollo y promoción de la salud y no sólo a la evitación de la enfermedad, es decir que las personas tengan un mayor control de su propia salud.

Un mayor control de la salud implica una amplia gama de intervenciones, no sólo de carácter médico sino también sociales y ambientales.

Estas, además de beneficiar y proteger la salud mejoren la calidad de vida de las personas, mediante la prevención y solución de las principales causas de los problemas de salud que actualmente aquejan a la población, teniendo presente que es tan importante como centrarse en el tratamiento y la curación de las enfermedades (Serra, Serra & Viera, 2018).

Según datos de la OMS y del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), los padecimientos más frecuentes y que además son causantes del mayor número de muertes prematuras tanto en hombres como en mujeres en México y en el mundo son: las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, las enfermedades respiratorias de tipo obstructivo y la diabetes mellitus.

Es importante resaltar que se trata de enfermedades crónico degenerativas, las cuales generalmente se caracterizan por ser de larga duración y de progresión lenta (OMS, 2019).

Las enfermedades crónico degenerativas o enfermedades crónicas no transmisibles presentan algún grado de discapacidad, causan alteraciones patológicas irreversibles, requieren tratamiento interdisciplinario y largos periodos de supervisión y cuidado (Comission on Chronic Illness, 1957).

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Son enfermedades complejas que, por un lado, afectan el funcionamiento habitual del organismo y, por otro lado, conllevan amplias repercusiones en el ámbito social, psicológico, económico, familiar y laboral tanto del individuo que la padece como de sus familiares.

Si bien se ha visto que factores como la urbanización o el envejecimiento de la población son factores que favorecen el desarrollo de las enfermedades crónicas, las principales causas tienen que ver con factores de riesgo comunes y modificables, entre los que destacan una alimentación poco sana, la inactividad física y el consumo de tabaco (OMS, 2019).

Es de suma importancia insistir en combatir los factores de riesgo que son modificables y asimismo tratar adecuadamente los factores de riesgo metabólicos como la hipertensión arterial, hiperglucemia, hiperlipidemia, el sobrepeso y la obesidad, los cuales a su vez se alteran por estilos de vida poco saludables tales como una alimentación inadecuada y sedentarismo (Bazalar, 2018).

Para el tratamiento de enfermedades crónico degenerativas es prioritaria la colaboración de un equipo multidisciplinario que atienda las diversas necesidades que surgirán en la evolución del padecimiento.

Hoy en día la participación de un psicólogo, en dicho equipo de tratamiento, ha cobrado mayor relevancia ya que los cambios asociados tanto a la enfermedad como al tratamiento de ésta se asocian con desequilibrios en el estado emocional y afectaciones en la calidad de vida, los cuales se ven reflejados en altos niveles de estrés, sintomatología ansiosa y depresiva, sentimientos de incertidumbre y preocupación, interrupciones de los roles cotidianos y del plan de vida, entre otros (Bravo, 2014).

Las afectaciones al bienestar psicológico, así como a la calidad de vida, variarán de acuerdo con diversos factores tales como los recursos psicológicos para afrontar y resolver problemas, el apoyo social, los recursos económicos, el acceso a servicios de salud y las creencias asociadas a la enfermedad. Debido a esto es de suma importancia identificar y atender las necesidades de las personas que sufren de una o incluso varias enfermedades crónico degenerativas.

De acuerdo con Bravo (2014) el proceder del psicólogo está en función de las diferentes etapas de atención médica (impresión diagnóstica, diagnóstico, tratamiento, seguimiento), la evolución natural de la enfermedad, y de las respuestas y necesidades que aparezcan en cada caso particular. Aunque dentro de los principales objetivos de la intervención psicológica se encuentran:

  • Restablecer el equilibrio emocional
  • Corregir ideas disfuncionales relacionadas con la enfermedad o/y el tratamiento.
  • Establecer conductas de cuidado.
  • Favorecer la adaptación adecuada del paciente y sus familiares a la enfermedad y sus tratamientos.
  • Generar metas razonables hacia las cuales dirigirse a corto y mediano plazo.

Dentro de los beneficios de conjuntar la atención médica con el tratamiento psicológico se encuentran: mayor adherencia a los tratamientos médicos, mejor control de síntomas, adopción de estilos de vida más saludables, expectativas realistas del tratamiento, mejor calidad de vida, menor angustia asociada a la enfermedad y el tratamiento, entre otros (Bravo, 2014).

Es importante mencionar que cada padecimiento tiene características peculiares con respecto a los síntomas que presenta y el nivel de molestias que genera, su curso y evolución varían de una persona a otra pese a que tengan el mismo diagnóstico, sin embargo, una característica que guardan en común es que van más allá de alteraciones a nivel orgánico es por ello por lo que tratarlas de forma multidisciplinaria es de suma importancia.

Dulce María Monroy Robles es licenciada en psicología. Actualmente colabora como Analista de Contenidos en Psicología en el Instituto Latinoamericano de Sobrepeso y Obesidad.

Lista de referencias bibliográficas (en formato APA)

Bazalar, J. (2017). Enfermedades crónicas no transmisibles: Un enemigo emergente. In Crescendo, 8(1). DOI: https://doi.org/10.21895/incres.2017.v8n1.15

Bravo, M. (2014). Generalidades psicológicas de los padecimientos crónicodegenerativos. En R. Reynoso & Becerra A. (Eds.), Medicina Conductual: Teoría y Práctica (pp. 43-64). México, Distrito Federal: Qartuppi.

Commission on Chronic Illness (1957). Chronic illness in the United States. Prevention of chronic illness. Vol. I. Massachusetts: Harvard University Press.

Organización Mundial de la Salud (OMS). (2019). Prevención de las enfermedades crónicas. Recuperado de: https://www.who.int/chp/chronic_disease_report/part1/es/index4.html

Organización Mundial de la Salud (OMS). (2018). Enfermedades no transmisibles. Recuperado de: http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs355 /es/Acceso6jul2017

Serra, M., Serra, M. & Viera, M. (2018). Las enfermedades crónicas no transmisibles: magnitud actual y tendencias futuras. Revista Finlay, 8(2). Recuperado de http://scielo.sld.cu/pdf/rf/v8n2/rf08208.pdf